SOBRE LA TOMA DE SEROS 

“Ante la situación planteada por nuestra situación laboral como trabajadores del Instituto de Seguridad Social y Seguros (algunos agremiados y otros no) deseamos dejar algunas reflexiones para con la comunidad en general como con nuestros afiliados en particular.

 Desde el momento mismo de la toma del edificio de la Sede Esquel del Instituto compartimos los reclamos del conjunto de los trabajadores estatales por los temas de público conocimiento como así también los relacionados al Instituto en donde nuestro Gremio permanentemente ha trabajado y fijados posturas en pos de defender nuestra caja de jubilaciones como así también las prestaciones de la obra social. Ello no implica la legalidad de la medida porque a nadie escapa que ocupar un edificio público más allá de la justicia del reclamo, significa un delito en sí mismo.

 El mecanismo del reclamo a través de la ocupación entendimos que se iba a dar por un plazo acotado porque cualquier persona con sentido común sabe que resulta imposible trabajar con una ocupación permanente que trasciende a un grupo de jubilados y se hizo extensiva a otros sectores sociales que también, con algún otro reclamo, los acompañan casi de manera permanente.

 Y cuando hablamos de condiciones también incluimos la atención a los afiliados que se debe realizar de manera muy precaria y considerando que la inmensa mayoría requiere nuestra atención por razones de salud, en algunos casos de gravedad, y que deben tener garantizada la privacidad que corresponde a esas situaciones.

 ¿No es generar una diferencia entre trabajadores también decir que hacen abandono de trabajo cuando en realidad es una medida en resguardo y en reclamo de trabajar en condiciones insalubres?

 Creemos que así como les pasa a otros sectores de los trabajadores y de nuestra sociedad, la paciencia de los trabajadores del Instituto se ha agotado por lo que hemos exigido a nuestras autoridades continuar cumpliendo nuestra labor en otro ámbito más allá de la opinión de alguna dirigente que ha tomado la situación como una pulseada casi personal o al menos muy sectorial y que definitivamente no representa no sólo a quienes hacemos día a día nuestro trabajo en el Instituto, ni a la de la mayoría de los trabajadores y el conjunto de la sociedad esquelense”.

 

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